Artistas de todo Chile podrán crear siete murales para la futura Línea 7 de Metro de Santiago

Santiago, 14 de julio de 2026.- Ya están abiertas las postulaciones para integrar “la Ruta del Encuentro”, un proyecto que busca incorporar el arte al espacio público y convertir las futuras estaciones de la Línea 7 en un nuevo patrimonio cultural para la ciudad. La convocatoria invita a artistas, colectivos y muralistas de todo Chile a crear siete de los 21 murales de gran formato que darán vida a las 19 estaciones de la nueva línea, explorando el encuentro como concepto central de sus obras: el encuentro entre personas, territorios, trayectorias y miradas.

 

Las obras seleccionadas se sumarán a otras 14 creadas por artistas invitados, conformando uno de los proyectos de arte público más relevantes del país.

 

“Como Ministerio de las Culturas creemos que las mejores políticas culturales son aquellas que acercan el arte a la vida cotidiana de las personas. Y el Metro de Santiago por supuesto que es uno de esos importantes espacios cotidianos de encuentro. Queremos que artistas de todo el país se atrevan a participar. Que imaginen cómo representar el encuentro desde sus propias experiencias. Porque las obras que serán seleccionadas formarán parte del paisaje cotidiano de millones de personas y del patrimonio cultural que heredarán las próximas generaciones”, afirmó Francisco Undurraga, Ministro de Cultura, las Artes y el Patrimonio.

 

“La convocatoria que abrimos hoy es un hito en materia de arte público y esperamos recibir propuestas de artistas de todo Chile, que vean en este concurso la posibilidad de promover el encuentro a través de su obra’’, explica Camilo Herrera, director ejecutivo de la Corporación 3xi, una de las entidades que desarrollan el proyecto.

 

Por su parte, el presidente de Metro, Patricio Rey agregó que “La futura Línea 7 no sólo ampliará la red de Metro, integrando comunas como Renca, Cerro Navia y Vitacura, sino que también fortalecerá el vínculo entre la ciudad, las personas y la cultura. Invitamos a artistas de todo Chile a ser parte de la Ruta del Encuentro y a contribuir con obras que dejarán un legado para millones de pasajeros y para las futuras generaciones.”

 

La Ruta del Encuentro es impulsada por la Banca por el Arte —integrada por BCI, Banco BICE, BTG Pactual, Banco de Chile, Banco Consorcio, Banco Falabella, Banco Internacional, Banco Itaú Chile, Banco Ripley, Banco Santander y Scotiabank Chile— y desarrollada por la Corporación 3xi junto a Metro de Santiago y MetroArte, como proyecto acogido a la Ley de Donaciones Culturales.

 

Uno de los principales atributos de la convocatoria es su jurado, integrado por 21 destacados representantes del mundo del arte, la cultura, la arquitectura, las comunicaciones y la gestión cultural, quienes tendrán la misión de seleccionar las obras que pasarán a formar parte de este patrimonio cultural. Presidido por Javier Pinto, ex director de MetroArte, el comité reúne a reconocidas figuras como Varinia Brodsky, Daniel Cruz, Bernardo Oyarzún, Sammy Benmayor, Patricia Ready, Rodrigo Guendelman y Carola Urrejola, entre otros referentes del ecosistema cultural chileno.

 

Las bases del concurso, los requisitos y el calendario de postulación están disponibles en rutadelencuentro.cl y la página de Metro de Santiago.

Cerca de mil voluntarios se movilizaron para llegar a 2.000 personas y reforzar una red que busca terminar con la situación de calle

Santiago, 10 de julio de 2026. Cerca de 1.000 voluntarios participaron en la tercera edición de La Noche del Encuentro, iniciativa impulsada por Juntos en la Calle y la Corporación 3xi, que esta vez se desplegó en 19 comunas, movilizando a más de 60 organizaciones para llegar a 2.000 personas en situación de calle en la Región Metropolitana.

La jornada comenzó en el Centro Cultural Estación Mapocho con una feria de servicios que puso a disposición de las personas en situación de calle atención de salud, orientación jurídica, trámites, servicios sociales y redes de apoyo. Posteriormente, los equipos se desplegaron en distintos territorios para encontrarse con personas que actualmente viven en la calle y con otras que ya iniciaron un proceso para dejar esa condición o que ya están habitando hogares definitivos, como los del programa Vivienda Primero.

El Censo 2024 registró 21.750 personas en situación de calle en Chile, de las cuales el 80% vive en solo 50 comunas. El mismo estudio identificó 817 niños, niñas y adolescentes, mostró que las mujeres representan el 18,3% de esta población, que el 13,6% corresponde a personas migrantes y que casi tres de cada diez personas presentan algún tipo de discapacidad.

“La Noche del encuentro nace para transformar esta realidad convocando a personas que pueden cambiarla: empresas, organizaciones que ya trabajan, municipios, servicios públicos y ciudadanos. Nadie elige vivir en la calle por eso una jornada así permite conocer cara a cara el problema y activar respuestas concretas desde la colaboración”, señaló Karinna Soto, directora ejecutiva de Juntos en la Calle.

Los antecedentes también muestran que existen soluciones con resultados. El programa Vivienda Primero ha logrado que el 91% de sus participantes permanezca fuera de la calle, con un costo estimado de 200 UF anuales por persona, mientras que un estudio del Ministerio de Economía estimó que una persona en situación de calle puede representar un costo cercano a 250 UF al año para el Estado, considerando gastos en salud, seguridad, albergues y servicios de emergencia.

La Noche del Encuentro buscó conectar capacidades que habitualmente trabajan de manera separada. Municipios, ministerios, organizaciones sociales, empresas y juntas de vecinos compartieron información, coordinaron redes y generaron nuevas oportunidades de colaboración para fortalecer las estrategias de apoyo a personas en situación de calle.

La jornada mostró la capacidad de movilizar voluntades en torno a un objetivo común: avanzar hacia soluciones permanentes para una realidad que requiere coordinación, continuidad y colaboración entre distintos actores de la sociedad.

Encuentro 3xi instala la urgencia de reducir la pobreza en Chile

“Pobreza, mucho más que no tener”, fue el llamado del Encuentro 3xi realizado en la Estación Mapocho, y que convocó a más de 450 personas del ámbito político, empresarial, social, académico y cultural, que dedicaron la jornada a reflexionar sobre lo que es la pobreza hoy en Chile y las posibilidades para avanzar en reducirla decididamente.

“La pobreza no se reduce únicamente a los ingresos. También significa enfrentar barreras para acceder a oportunidades, a redes de apoyo, a una vivienda adecuada, al trabajo, a la salud y a una vida digna. El Estado tiene una responsabilidad irrenunciable en la protección social, pero esa tarea es mucho más efectiva cuando logra articular capacidades con la sociedad civil, el mundo privado y las comunidades. Estos espacios son valiosos porque permiten escuchar experiencias distintas y construir soluciones desde la colaboración. Las mejores políticas públicas nacen cuando somos capaces de dialogar con quienes viven las realidades que queremos transformar”, señaló la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf.

De acuerdo con la nueva metodología oficial aplicada a la Casen 2024, en Chile, el 17,3% de las personas vive en situación de pobreza por ingresos y el 17,7% enfrenta pobreza multidimensional. Además, más de un millón de niños y niñas viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir una canasta básica y la pobreza afecta con mayor fuerza a la primera infancia, los territorios rurales y los campamentos.

El director ejecutivo de la corporación 3xi, Camilo Herrera, destacó el valor del encuentro como un espacio para reconocer las posibilidades que los distintos actores tienen para asumir este desafío social. “Hemos hablado de pobreza porque es un tema que las personas en Chile perciben como un problema al que el país debe abocarse. La gente es consciente de que cuando un país no supera la pobreza, las consecuencias afectan a la nación entera en desarrollo, en crecimiento, en salud, en seguridad. Por eso es muy importante que hablemos de la situación de pobreza, que los vecinos seamos sensibles, que las empresas hagan su aporte, que el Estado la asuma en su política pública’’, indicó.

Susana Jiménez, presidenta de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) sumó a estas posibilidades al decir “Necesitamos mirarnos, escucharnos y trabajar juntos para abrir espacios de inclusión, de empleo y de desarrollo. Solo cuando las personas vuelven a sentirse parte, es posible comenzar a superar la pobreza. Es una tarea que nos involucra a todos, cada uno cumpliendo su rol,  para generar más oportunidades para todos los chilenos.

Durante los distintos momentos del encuentro, los asistentes pudieron escuchar como testimonios de personas que compartieron sus historias de superación, así como las miradas diversas que platearon en sus intervenciones la senadora Paulina Vodanovic, el diputado Diego Schalper, Susana Jiménez, presidenta de CPC, Natalia Lidijover, gerente OTIC SOFOFA, Benito Baranda, fundación INVICA, Arturo Celedón, director fundación Colunga, Álvaro Escobar, entre otros. Asimismo, en las conversaciones sostenidas en mesas de diálogo, los participantes pudieron visibilizar distintas aristas de lo que significa vivir en pobreza y lo urgente que resulta para el país avanzar decididamente en su reducción.

La organización del evento, que fue liderada por la Corporación 3xi, fue resultado del trabajo colaborativo desarrollado desde fines de 2025 por un grupo motor integrado por organizaciones sociales, centros de estudio, universidades, gremios empresariales y organismos internacionales, con el objetivo de volver a situar la pobreza en el centro de la conversación pública y abordar el fenómeno desde una mirada amplia, que considere no solo la falta de ingresos, sino también las oportunidades, la cohesión social y las condiciones de vida.

Estudio de la Alianza Comunicación y Pobreza realizado por Cadem: Chilenos sienten cercana la pobreza y un 84% piensa que limita el potencial de desarrollo y crecimiento

Santiago, 22 de junio 2026. La pobreza sigue siendo una realidad profunda en Chile, y la ciudadanía lo percibe con claridad. Según el estudio de la Alianza Comunicación y Pobreza (integrada por América Solidaria, AVINA, Fundación Colunga, la Comunidad de Organizaciones Solidarias, Fundación Superación de la Pobreza-Servicio País y Corporación 3xi), y realizado por Cadem, el 68% de las personas declara convivir de alguna manera con la pobreza: un 15% señala vivirla actualmente, un 27% la experimentó en el pasado y un 26% la observa en su entorno cercano, ya sea en familiares, amigos o vecinos.

A ello se suma que casi uno de cada cinco chilenos experimenta un estrés económico permanente. Se trata de una fragilidad que rara vez aparece reflejada en las estadísticas tradicionales de pobreza, pero que condiciona decisiones cotidianas, limita la capacidad de proyectar el futuro y alimenta una extendida sensación de inseguridad e incertidumbre.

Consistente con ello, el 91% considera que reducir la pobreza es muy o bastante urgente. Los resultados muestran que la ciudadanía asocia la pobreza principalmente con experiencias de precariedad material y económica. Un 64% la relaciona con no tener para cubrir necesidades básicas como alimentación, servicios básicos o conectividad.

Sin embargo, la percepción de pobreza va más allá de la falta de ingresos: un 46% la asocia con no tener dónde vivir; un 42% con la falta de oportunidades en ámbitos como educación, trabajo y salud; un 48% la vincula al endeudamiento crónico; y un 47% a la dificultad de llegar a fin de mes.

“Los encuestados no están lejos de la realidad de la pobreza, la viven de cerca. Sabemos según los últimos datos que miden la pobreza que el 17,3% (3,5 millones) de la población no tiene los ingresos suficientes para lo básico. En este contexto, la encuesta nos muestra una paradoja: la pobreza preocupa, se conoce de cerca y existe temor a caer en ella, pero al mismo tiempo hay una distancia entre la experiencia cotidiana y la conversación pública que es necesario atender. Volver a hablar de pobreza es una condición para hacerla visible, recuperar la empatía y construir mejores esfuerzos para superarla”, dice Catalina Littin, directora de la Fundación Superación la Pobreza-Servicio País.

 

Consecuencias para toda la sociedad

La pobreza no deja indiferente a la ciudadanía y genera un impacto emocional. Los encuestados declararon que la emoción más frecuente frente a la pobreza es la impotencia por no poder hacer nada (52%) así como la indignación (41%). Asimismo, piensan que la principal razón de que hoy se hable menos de pobreza es que es difícil de abordar y depende de muchos factores (65%).

“La pobreza se percibe como un desafío complejo y como una responsabilidad compartida. Las causas de la pobreza, los actores llamados a actuar y las barreras apuntan a varios sectores, por lo que resulta fundamental generar puntos de encuentro que permitan articular esfuerzos y avanzar en estrategias compartidas para reducirla”, comenta Camilo Herrera, director ejecutivo de la corporación 3xi.

Mientras las medidas más apoyadas para reducirla se relacionan con la economía y el empleo (más empleo y mejores sueldos, 59%; bajar costo de la vida, 42%; crecimiento, 36%), el Estado (63%) y los políticos y parlamentarios (41%) son los primeros indicados como responsables de reducir la pobreza, aunque todos estamos llamados a hacer algo (26%).

Por su parte, Hans Rosenkranz, director ejecutivo de la Comunidad de Organizaciones Solidarias agrega que “la pobreza se expresa en grupos que enfrentan distintas dificultades: la infancia, las personas mayores, con discapacidad, o quienes no tienen acceso a salud oportuna. Este estudio nos muestra que todos estamos llamados a hacer algo, no sólo las organizaciones sociales sino también los empresarios y la sociedad en su conjunto”.

En cuanto a las consecuencias que genera la pobreza, el 87% cree que crece la conflictividad social, un 85% que empeora la salud de la sociedad, un 84% que limita el potencial de desarrollo y crecimiento, el 83% que el narcotráfico asume un un rol en los barrios vulnerables, un 75% que debilita la confianza en las instituciones, un 73% que afecta a toda la sociedad y el 66% que trae altos costos para el país.

Los hallazgos de este estudio son parte de una serie de iniciativas que impulsan las organizaciones: encuentro de conversación entre pares improbables sobre pobreza; la Noche del Encuentro; el día para la erradicación de la pobreza, el Día del Patrimonio Social y la convocatoria a periodistas para el premio Pobre el que No Cambia de Mirada. Todo con la convicción de que conjugar miradas distintas es condición necesaria para encontrar soluciones a los grandes dolores del país.

 

Ficha Técnica Estudio Imaginarios, Narrativas y Soluciones sobre la Pobreza en Chile

Fecha de campo: 24 de abril al 4 de mayo de 2026
Tipo de estudio. Cuantitativo en base a entrevistas autoadministradas enviadas vía web a Panel Cadem Online. Cuestionario semiestructurado, de 15 minutos de duración.
Grupo objetivo: Hombres y Mujeres, mayores de 18 años, pertenecientes a todos los NSE. Residentes de todo Chile.
Muestra: 1.000 casos.
Representación Nacional, aplicada en todas las regiones.

Ver más datos del estudio

Resultados ENVIS 2026 pone foco en la ejecución territorial, gobernanza y acuerdos intergeneracionales

Antofagasta, 27 de mayo de 2026. Con foco en los desafíos de desarrollo territorial, gobernanza y cohesión social, este miércoles se realizó la presentación oficial de resultados del Encuentro Nacional de Vinculación Social (ENVIS 2026), proceso que se desarrolló en enero pasado y reunió a más de 2.000 representantes del mundo público, privado, social y comunitario de distintas regiones del país.

El hito de presentación y socialización de los principales resultados fue encabezada por el Gobernador de Antofagasta, Ricardo Díaz y presentada por Sebastián Salinas, fundador y director ejecutivo de Balloon Latam, y Camilo Herrera, director ejecutivo de Corporación 3xi, quienes dieron a conocer las conclusiones surgidas de más de 100 mesas de conversación realizadas durante el encuentro efectuado en enero pasado.

“Para nosotros, este informe no es un papel con datos; es el reflejo de un proceso metodológico tremendo que construimos en terreno con más de 2.000 personas. Aquí hay un análisis cuantitativo y cualitativo profundo que demuestra que cuando la comunidad, las empresas y el sector público se sientan a la mesa, la magia de la colaboración pasa. Lo que estamos compartiendo hoy desde Antofagasta para Chile no es el cierre de nada, sino el insumo para activar una conversación permanente. El desafío ahora es usar estos hallazgos para mover la aguja y responder a lo que los territorios realmente necesitan.” cuenta Sebastián Salinas, director ejecutivo de Balloon Latam.

Uno de los principales hallazgos del informe apunta a una brecha persistente entre las estrategias de desarrollo anunciadas y su implementación concreta en los territorios

“Chile no tiene escasez de diagnósticos ni de proyectos. Lo que hoy está tensionado es la capacidad de coordinación, la confianza entre actores, que permita transformar esas oportunidades en trabajo conjunto para el bienestar concreto para las personas. Y en Antofagasta ya fuimos capaces de sentarnos en una mesa, y conversamos de crecimiento económico. La invitación es a tomar conciencia de que también existen capacidades reales de diálogo y por tanto está a la mano la colaboración” afirmó Camilo Herrera, director ejecutivo de Corporación 3xi.

Junto a esto los resultados fueron comentados por un panel denominado “Voces del Desarrollo” donde participaron: Pablo Pisani, vicepresidente de asuntos corporativos y comunicaciones de Escondida | BHP, María Cecilia Hernández, Rectora de la Universidad Católica del Norte, Paula Tiznado, Jefa de Asuntos Territoriales de Antofagasta Minerals, Esther Croudo, Co-Fundadora de Alianza Antofagasta y Mirta Solís Cenzano, presidenta y representante legal de la comunidad indígena atacameña de Catarpe.

Pablo Pisani, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Comunicaciones de Escondida | BHP, señaló que “ENVIS deja una reflexión importante sobre cómo seguimos construyendo desarrollo desde los territorios y con las personas en el centro. Antofagasta tiene mucho que aportar a esta conversación, ahora el desafío es avanzar para que estos diálogos se traduzcan en acciones, acuerdos y nuevas formas de colaboración que contribuyan al bienestar y desarrollo de la región”.

El reporte identifica tres desafíos prioritarios para avanzar hacia un desarrollo territorial más sostenible y con mayor legitimidad social:

Brecha entre planificación y ejecución

El documento advierte que gran parte de las tensiones territoriales se producen por la distancia entre las decisiones tomadas a nivel central y la experiencia cotidiana de las comunidades. Los participantes coincidieron en que la descentralización requiere mayores capacidades locales, continuidad institucional y colaboración efectiva entre sectores.

Acuerdos intergeneracionales

Otro de los hallazgos apunta a la necesidad de integrar distintas visiones generacionales frente al desarrollo, especialmente en regiones donde conviven industrias tradicionales, nuevas demandas sociales y cambios culturales acelerados.

Gobernanza multisectorial

El informe releva además el rol de la sociedad civil y de las organizaciones territoriales como articuladores entre Estado, empresas y comunidades, especialmente en zonas donde existen altos niveles de inversión y complejidad social, como ocurre en el norte del país.

La presentación en Antofagasta forma parte del proceso de devolución territorial de ENVIS 2026 y antecede la próxima edición del encuentro, que se realizará en la Región del Biobío entre el 8 y el 10 de enero de 2027.

Columna del Director Ejecutivo de 3xi, Camilo Herrera: “El país que no sale en los noticiarios”

Jorge Drexler nos acaba de regalar la canción “Nuestro trabajo / Los puentes”. Habla de hacer el trabajo que cada uno sabe que le toca hacer. Y cuando uno mira la realidad chilena con esa canción en la cabeza, algo llama la atención. Una parte importante de nuestra energía pública parece dedicada a un trabajo que no se parece al que nos toca, que es el de instalar, reproducir y rentabilizar la división.

Llevamos años perfeccionándolo. En la televisión, en las redes, en los análisis políticos y en las conversaciones de sobremesa, repetimos que somos un país fracturado, desconfiado, incapaz de ponerse de acuerdo. El relato tiene algo de verdad, pero también focaliza nuestra atención. Mientras describe la división, la alimenta. Y lo que no describe, simplemente deja de existir (al menos en el relato).

Pero tengo una buena noticia que no sale en los noticiarios: Chile colabora todos los días. Colabora la vecina que cuida al hijo de otra para que pueda ir a trabajar. Colabora la empresa que entiende que su desarrollo no tiene sentido si ignora el territorio que la rodea. Colabora el municipio que apoya a una pyme, la universidad que abre sus puertas a una organización social, el emprendedor que comparte lo que sabe con quien está empezando.

Son gestos concretos, muchas veces silenciosos, que no generan clics, retuits ni titulares, pero que sostienen una parte decisiva de la vida común.

El problema no es que la colaboración no exista. El problema es que hemos dejado de reconocerla.

Cuando una sociedad solo se mira desde sus fracturas, termina creyendo que la desconfianza es su destino. Eso tiene consecuencias reales, paraliza decisiones, deslegitima instituciones y convierte en adversarios a quienes deberían trabajar juntos. En cambio, cuando una sociedad también observa sus vínculos, descubre capacidades que estaban ahí, trabajando sin estridencia, resolviendo lo que el conflicto no puede zanjar.

La Revolución francesa nos regaló tres ideas: libertad, igualdad y fraternidad. Con el tiempo, cada lado se apropió de una. La izquierda hizo de la igualdad su bandera; la derecha, tomó la libertad. Y entre todos –de un lado y del otro– fuimos olvidando la tercera.

La fraternidad no es un adorno ni una aspiración sentimental. Es lo que impide que las otras dos se devoren entre sí. Sin ella, la libertad se vuelve soledad y la igualdad se vuelve resentimiento. Con ella, las dos se vuelven país. La colaboración es su forma concreta, cotidiana, practicable, que solo requiere de la disposición básica a creer que con el otro se puede construir algo.

Los problemas que Chile enfrenta hoy –seguridad, desarrollo, salud, infancia, empleo, educación, convivencia democrática– no encontrarán solución en un único actor. No los resuelve el Estado solo, ni el mercado solo, ni la sociedad civil sola. Los resuelve la capacidad de articular capacidades distintas, cruzar saberes, acercar mundos que rara vez dialogan.

En ese sentido, colaborar no es simpático, es eficaz. No es un gesto amable entre partes que se llevan bien; es la respuesta adaptativa a problemas que superan a cualquier actor por separado.

Un país se rompe rápido cuando se multiplican los discursos que separan; se recompone lentamente cuando aumentan las prácticas que nos vinculan.

El cantautor Drexler lo dice mejor de lo que podría decirlo cualquier análisis: “Viva el valiente que tiende el puente y el valiente que lo cruza”. Porque las dos cosas cuestan. Tender un puente expone. Cruzarlo también. Requiere creer que del otro lado hay algo que vale la pena.

La canción también interpela: “Cada cual sabrá qué hacer cuando el barco se hunda”. No es una metáfora amable. Es una pregunta concreta. Cuando las cosas se complican de verdad, ¿tendemos el puente o lo cortamos? ¿Lo cruzamos o esperamos que otro vaya primero?

La colaboración no es para los tiempos fáciles. Es precisamente para cuando “la noche está más cerrada y más confusa”. Y ese trabajo no lo va a hacer el Gobierno solo, ni el mercado solo, ni los medios. Lo hacemos cada vez que elegimos colaborar en lugar de esperar que el otro dé el primer paso. Ahí es donde se nota quién hace su trabajo. Ahí es donde se construye el país que no sale en los noticiarios.

Juntos por la Infancia y Radio ADN lanzan “Hay mucho en juego”, un podcast sobre la infancia en Chile

Esta tarde, Juntos por la Infancia y Radio ADN presentaron “Hay mucho en juego”, el podcast de 10 episodios que busca visibilizar, comprender y movilizar miradas en torno a la situación de los niños, niñas y adolescentes que viven en el sistema de cuidados alternativos en Chile.

La serie es presentada por Radio ADN y 3xi, y es impulsada por Juntos por la Infancia de 3xi. Está conducida por la periodista Sandra Zeballos y por Malena Simonetti, directora de la iniciativa, quienes guían conversaciones con especialistas, cuidadores, autoridades y jóvenes con experiencia en el sistema.

“En Chile estamos llegando tarde con la infancia. Y eso no es una cifra, es una señal de que algo profundo no está funcionando como sociedad”, señala Simonetti. “Este podcast nace como una invitación a detenernos, a escuchar lo que muchas veces no queremos ver y a entender que la protección de la infancia no puede seguir siendo un tema de otros”.

A lo largo de 10 episodios, “Hay Mucho en Juego” aborda temas como el trauma y la reparación a través de vínculos, la soledad de quienes cuidan y el sufrimiento silencioso de niños y niñas que muchas veces no logran expresar su dolor.

El formato combina testimonios reales, voces expertas y experiencias de vida, con el objetivo de humanizar una problemática que suele abordarse desde cifras o diagnósticos técnicos.

“Este no es un podcast más. Busca incomodar, abrir preguntas y, sobre todo, hacernos cargo”, agrega Simonetti. “Porque cuando un niño entra a un sistema de protección, no es solo su historia la que está en juego: es el tipo de sociedad que estamos construyendo”.

“Hay mucho en juego” está disponible en Spotify y otras plataformas digitales.

Juntos por la Infancia es un proyecto de la Corporación 3xi que articula alianzas entre empresas y residencias de protección de la red del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, para mejorar la calidad de vida de los niños, niñas y jóvenes más vulnerados de Chile.

 

Columna del Director Ejecutivo de 3xi, Camilo Herrera: “El cigarro del siglo XXI huele a algoritmo”

Hay un concepto en ciencia política llamado la ventana de Overton. Describe el rango de ideas que una sociedad considera aceptables en un momento dado: lo que se puede decir sin que te miren raro en una cena. La ventana se mueve. Lo que antes era impensable se vuelve radical, luego debatible, luego sensato, luego norma. Y lo que una vez fue norma puede volverse inaceptable.

Hace 40 años, encender un cigarrillo en el avión era perfectamente normal. En una sala de clases también. Nadie pensaba demasiado en ello. Las tabacaleras sabían del daño, tenían los estudios, y eligieron seguir vendiendo elegancia y libertad. La evidencia tardó décadas en mover la ventana. En Chile, recién en 2013 –cuando miles de pulmones ya habían pagado el costo– llegó la ley que prohibió fumar en espacios cerrados. Unos pocos años después, esa imagen –alguien encendiendo un cigarro en un bar, en una sala universitaria o frente a un colegio– nos resulta casi grotesca.

Hoy estamos en un momento análogo. Solo que el producto se llama TikTok, Instagram, o cualquiera de los herederos que vendrán.

El 95% de los adolescentes entre 13 y 17 años usa al menos una red social. Un tercio declara usarlas “casi constantemente” y los datos que acumula la salud pública internacional son difíciles de ignorar: quienes pasan más de tres horas diarias en estas plataformas duplican el riesgo de depresión y ansiedad. El 46% de los adolescentes dice que las redes empeoran su percepción del propio cuerpo. La Organización Mundial de la Salud reporta que el 11% de los jóvenes ya presenta síntomas de uso problemático –adicción, en lenguaje llano–, el doble que hace apenas seis años.

Las plataformas fueron construidas deliberadamente para ser irresistibles. No es que los niños tengan poca fuerza de voluntad. Es que equipos de ingenieros de clase mundial, con acceso a datos de comportamiento que ningún ser humano podría procesar, optimizaron cada detalle –la notificación, el scroll infinito, la dopamina del like– para maximizar el tiempo dentro de la app. Eso se sabe. Hay documentos internos. Hay exempleados que han declarado ante el Congreso de Estados Unidos. Es la misma historia que las tabacaleras, con mejor tecnología.

Los tribunales también lo están dictaminando así. En marzo de 2026, un jurado en Los Ángeles determinó que Meta y Google actuaron con negligencia en el diseño de sus plataformas y condenó a pagar 6 millones de dólares. Un día antes, otro jurado en Nuevo México ordenó a Meta pagar 375 millones por permitir la explotación sexual infantil. Más de 40 estados de EE.UU. tienen demandas activas. El paralelismo con el tabaco ya no es metáfora: es jurisprudencia.

Mientras tanto, el mundo empieza a mover su propia ventana. Australia, en diciembre de 2025, se convirtió en el primer país en prohibir el acceso a redes sociales para menores de 16 años, con multas millonarias para las plataformas que no cumplan. Francia y Dinamarca fijaron el mínimo en 15 años. España avanza hacia los 16. La Unión Europea, con su Reglamento de Servicios Digitales, exige eliminar los algoritmos adictivos y prohíbe la publicidad dirigida a niños.

¿Y Chile? Seguimos confiando en la autorregulación de las mismas empresas que diseñaron el problema.

No propongo una cruzada por un mundo analógico que no volverá. Las redes también conectan, apoyan, visibilizan. El 67% de los adolescentes dice sentirse más apoyado gracias a ellas. Ese es un dato real y no hay que tirarlo por la borda. La pregunta no es si las redes son buenas o malas, sino si vamos a dejar que el diseño de sus algoritmos se optimice en función de las ganancias de sus accionistas, o en función del bienestar de nuestros hijos.

Hoy deberíamos exigir la verificación de la edad real (no declaraciones de honor que cualquier niño de 10 años burla en 30 segundos), la prohibición de publicidad dirigida a menores, restricción de los algoritmos de recomendación en cuentas infantiles, teléfonos fuera del aula, como política de Estado y no por la buena voluntad de cada director de colegio, y campañas de salud mental que traten este tema con la misma seriedad que el tabaco o el alcohol.

La ventana de Overton en Chile todavía ubica estas propuestas en el territorio de “lo polémico”. Pero en Australia, en Francia, en Dinamarca, ya son ley. En una década, probablemente nos preguntemos cómo permitimos durante tanto tiempo que algoritmos diseñados para crear adicción tuvieran acceso irrestricto a cerebros de ocho años. Igual que nos preguntamos hoy cómo alguien pudo fumar en una sala de clases.

El daño del tabaco tardó décadas en hacerse visible y en generar respuesta. Con la salud mental de una generación entera no podemos darnos ese lujo de nuevo.

Columna del Director Ejecutivo de 3xi, Camilo Herrera: “La democracia también se cuida”

El inicio de un nuevo Gobierno siempre es un momento de transición política, pero también de reflexión cívica. Cada cambio de mando recuerda que la democracia no es solo un sistema de reglas, sino también una práctica colectiva que depende de la conducta de quienes participan en ella.

Ese recordatorio llega, además, en un contexto internacional inquietante. En distintas partes del mundo no solo se cuestiona el funcionamiento de las democracias; también comienzan a aparecer cambios graduales en las reglas del juego institucional. A veces se trata de reformas que debilitan contrapesos o alteran equilibrios que parecían estables.

Las transformaciones institucionales rara vez ocurren de la noche a la mañana. Suelen configurarse sobre un terreno que primero alienta la división entre “nosotros” y “ellos”, entre “los buenos” y “los malos”. La polarización aparece cuando el desacuerdo deja de ser una diferencia legítima y pasa a percibirse como un peligro.

Distintas investigaciones muestran que la polarización suele nacer del miedo antes que del odio. Las personas reaccionan con fuerza cuando sienten que algo valioso está en riesgo. El temor a perder seguridad, derechos sociales, libertad económica, identidad cultural o estabilidad institucional puede llevar a percibir al adversario político como una amenaza existencial.

Comprender esa dimensión del miedo no elimina los conflictos políticos, pero permite mirarlo de otra manera. Recuerda que la democracia no consiste en eliminar las diferencias, sino en administrarlas dentro de un marco común.

Vale la pena recordar la conocida reflexión de Winston Churchill: la democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las demás. En efecto, la democracia es un sistema imperfecto, lleno de tensiones y conflictos, pero sigue siendo el mejor que hemos construido para convivir con nuestras diferencias.

Ese sistema descansa sobre principios que a veces damos por obvios, como los derechos individuales, el Estado de derecho, la separación de poderes y la representación política. Gracias a ellos, sociedades diversas han logrado progresar y desarrollarse sin destruirse políticamente.

El cuidado de ese sistema se juega en gestos públicos que muestran respeto por las reglas, por las instituciones y por quienes piensan distinto. Pero también en gestos privados, como conversaciones que bajan tensiones, acuerdos que evitan conflictos innecesarios, decisiones que priorizan el bien común por sobre la ventaja inmediata.

La democracia no se cuida solo con leyes ni con discursos. Se protege, sobre todo, en la forma en que tratamos al adversario político y en la disposición a seguir compartiendo el mismo espacio institucional incluso cuando el desacuerdo es profundo.

Un cambio de mando, como el que hemos vivido, recuerda que el poder puede cambiar de manos sin que el sistema se rompa, pero también nos muestra que ese momento simbólico descansa en algo más frágil que una ceremonia, que es la voluntad de seguir conviviendo bajo las mismas reglas.

ENVIS Antofagasta abre nuevas posibilidades para el desarrollo de Chile

Antofagasta, 10 de enero de 2026. Con la participación de más de 1.500 personas provenientes de todas las regiones del país, este sábado se realizó en el Parque Juan López la séptima edición del Encuentro Nacional de Vinculación Social (ENVIS). “Escuchar y reconocer tensiones es relevante para construir confianza, y para eso es esencial encontrarnos justamente con quienes piensan diferente y vienen desde sectores que compiten o donde derechamente no existe comunicación alguna o está rota. Los desafíos del país solo pueden abordarse desde miradas compartidas y compromisos sostenidos en el tiempo”, señaló Camilo Herrera, director ejecutivo de 3xi.

En el Parque Juan López, de Antofagasta se celebró este sábado la séptima edición del encuentro en el que participaron autoridades, gremios empresariales, representantes de la minería, del mundo académico, empresarios y emprendedores, dirigentes sociales y ambientales, quienes se reunieron en mesas de diálogo, de pares improbables, en torno a una pregunta esencial: ¿qué desarrollo queremos para Chile?

La región de Antofagasta es una de las principales productoras de riqueza del país y un pilar estratégico de la minería chilena. Sin embargo, esa condición convive con profundas carencias sociales, brechas territoriales y una persistente sensación de distancia entre lo que la región entrega y lo que recibe. Esa tensión fue el punto de partida del ENVIS 2026, realizado en la región bajo la pregunta “El desarrollo: ¿futuro esplendor?”.

“Es realmente histórico lo que hemos vivido estos días, en que se han congregado más de 1.500 personas, de todas las regiones del país, en una instancia de diálogo sobre algo tan importante como es qué entendemos por desarrollo, abriendo un paraguas de construcción de capital social”, señaló Sebastián Salinas, presidente ejecutivo de Balloon Latam.

En el encuentro, los participantes coincidieron en que no es posible pensar el futuro del país sin poner en el centro la escucha, el diálogo y la colaboración entre diversos actores. 

Las reflexiones recogidas durante el seminario “Voces por el Desarrollo”, que abrió las actividades del ENVIS 2026, y en las mesas de diálogo, evidenciaron consensos relevantes: el desarrollo se asocia de manera transversal con bienestar, equidad y calidad de vida, y se concibe como un proceso que requiere escucha, diálogo y colaboración sostenida entre actores diversos. Junto con ello, se identificaron desafíos prioritarios para avanzar, entre ellos fortalecer la confianza, promover acuerdos de largo plazo que trasciendan los ciclos políticos, impulsar la descentralización de decisiones y recursos, y compatibilizar crecimiento con conservación ambiental, dignidad y sentido.

El rol del Grupo Motor: colaboración con mirada país

En esta edición, el Grupo Motor del ENVIS reafirmó su compromiso con una conversación país que convocó a actores distintos en torno a un objetivo común, avanzar hacia un desarrollo que ponga a las personas en el centro, que cuidara los territorios y que fortaleciera el capital social como base de una convivencia democrática y productiva. 

Desde una mirada institucional, el encuentro se proyecta como un espacio de articulación que permite construir confianzas, fortalecer y tejer nuevas redes, visibilizar realidades diversas —incluyendo el mundo rural y las trayectorias de emprendedores y comunidades con menor acceso a redes— y facilitar la construcción de acuerdos sostenibles para el futuro del país.

Con esta séptima edición, el ENVIS consolida su vocación de ser una plataforma de vinculación y reflexión para impulsar el desarrollo que Chile necesita. Un desarrollo con visión de largo plazo, cohesión social y sostenibilidad ambiental, construido desde la colaboración entre sectores.

El ENVIS 2026 se desarrolló gracias al trabajo conjunto de múltiples actores, entre ellos la , entre ellos,  la municipalidad de Antofagasta,  el Gobierno Regional (GORE),  Escondida | BHP,  Antofagasta Minerals,  CODELCO,  un SQM,  Colbún,  Engie,  Southbridge,  Puerto Angamos,  Aguas Antofagasta, Glencor El Sauce; instituciones académicas como el Instituto de Estudios Urbanos y territoriales  y Estudios Aplicados de Antropología, ambos PUC  y AIEP; gremios como la Asociación de Industriales de Antofagasta  y la Asociación Industrial de Mejillones y Gremios por Chile; instituciones como la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, CORFO, y el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo; y además de organizaciones y fundaciones como Comunidad de Organizaciones Solidarias, Alianza Antofagasta, Fundación Chile, Fundación Encuentros Futuro,  Fundación para la Superación de la Pobreza, Fundación Teletón, Fundación Parque La Tapera, Instituto del Bienestar, Juventud Emprendedora, Servicio Jesuita Migrante, Budeo, Coherencia Organizacional, CoMov y TECHO.